Cuando alguien lleva pisos turísticos y dice que le ocupan mucho tiempo, suele ser verdad, pero casi nunca sabe cuánto. La sensación de «todo el día pendiente» no se puede comparar ni mejorar; un número sí. Esta es la cuenta que hago yo, con un ejemplo entero. Todos los números de aquí abajo son inventados: sirven para ver cómo se suma, no para decir lo que le pasa a nadie.
Una entrada, cinco tareas
Llamo entrada a cada vez que llega un huésped a uno de tus pisos. Cada entrada arrastra el mismo grupo de tareas: los mensajes con el huésped, avisar y cuadrar la limpieza, cerrar la reserva en los otros calendarios, las llaves y la entrada, y la factura y los gastos. Cada una te lleva unos minutos que solo sabes tú.
Pongamos 20 minutos de mensajes, 15 de limpieza, 5 de calendarios, 10 de llaves y 5 de factura. Suman 55 minutos por entrada.
De minutos a horas al año
Pongamos ahora 30 entradas al mes y 45 en agosto. Son 11 meses con 30 entradas más agosto con 45, es decir, 375 entradas al año. Multiplica 375 por 55 minutos: 20.625 minutos. Divide entre 60 y salen 343,75 horas.
Lo que se repite cada semana
Hay trabajo que no depende de cuántos huéspedes lleguen. Revisar los precios y contestar reseñas se hace cada semana. Pongamos una hora a la semana: 52 horas al año.
El total
343,75 horas por las entradas y 52 por lo semanal son 395,75, unas 396 horas al año. Con una jornada de 40 horas semanales son diez semanas de trabajo. Ninguno de los números del ejemplo parecía grande: 55 minutos, 30 entradas al mes (45 en agosto), una hora a la semana.
Cómo sacar la tuya
Necesitas cuatro datos. Las entradas del mes pasado, las de agosto, los minutos de cada una de las cinco tareas y los minutos que dedicas cada semana a precios y reseñas. Si no te sabes un número, pon el que crees y corrígelo la próxima vez que lo vivas.
Cuando tengas los minutos de cada tarea, mira cuál es la mayor y empieza por ahí.